viernes, 4 de septiembre de 2009

SE ACEPTAN SUGERENCIAS DE NOMBRES

Vuelo, como leve caricia de flores llorosas que caen arrancadas a tirones
sueño, como resquebrajado anochecer de niña abandonada
caigo, con el estruendo de un huracán acallado por la fuga de violines
huyo, perseguida por recuerdos que no retengo
evito sombras que me eclipsan
vuelo, sueño, caigo, huyo y evito
pero por sobre todo y sobre nada
reino en mi presente como otros lo hicieron en mi pasado
en mis sábanas frías y en humo de mi cigarrillo
en mi alcancia sin fondos y en las cuentas pendientes
en mis canas y en mi ropa vieja
en mi soledad fragmentada a ratos






NO SE ME OCURRE UN NOMBRE


Divago en la trashumancia de los secretos
viajo en trasbordadores sin atracar
entre la conciencia e incociencia
de quien hace lo incorrecto, de manera correcta

Millones de palabras rozan mi espalda
mezcladas con el sudor de un antiguo cansancio
no hay vuelta atrás, no puede haberla
el camino se desdibuja a mi paso
como oráculo que señala el sino

Pero, en un momento la arena detendrá su caída libre
se supenderá el vuelo grácil de mariposas
se postergará el nacimiento de flores


Todo para retener en los sentidos
el mínimo instante del ser

miércoles, 2 de septiembre de 2009

LAGRIMA DE INVIERNO


La lluvia y yo no hemos podido ser amigas,
aun cuando nos presentaste en un amoroso ritual


Intenté acogerla porque tú querías que lo hiciera
Intenté que los pies mojados fueran el mar que seguía mi andar
con el cuerpo colmado de la humedad del amor
con gotas como rocío de primavera en mi pelo


Pero no.
Tanta agua, me humedece el alma
y se me escapa por los ojos
como lágrimas por pasados futuros esperados
con la incertidumbre de un presente hermoso


domingo, 23 de agosto de 2009

TAMPOCO ES UN POEMA


En el límite transversal del desasosiego,

las nubes de mis sábanas

discuten por el rescate de las palabras,

aquellas que fueron víctimas del secuestro

del tiempo de los silencios

viernes, 21 de agosto de 2009

EL TACO


Es curioso como pude sentir en algún momento que el único lugar del mundo en que estaba segura, era mi auto.


Muchas veces critiqué a aquellos hombres que juraban estar en el baño de su casa, y hurgaban su nariz sin la más mínima vergüenza, ignorando que estaban rodeados de ventanas y todos podíamos ver cuando, por fin, encontraban lo que buscaban y luego de amasarlo, lo lanzaban a la calle.


Pues bien, muchas veces yo hice lo mismo de otra manera. Así como ellos hurgaban sus narices, yo hurgaba mi alma. El resultado fue, durante mucho tiempo, sólo una búsqueda sin hallazgos que lanzar. Muchas veces manejé en estado de conciencia "túrsido", lo que era bastante fácil de hacer, en la medida en que mantenía rutinas viales.


La obligación de mantener una actitud de control permanente en la casa y en el trabajo, restringían mi espacio personal a este único lugar. Mi auto me acogía cuando quería cantar la música que yo quería escuchar, me permitía fumar sin tener que pensar en la presencia de otros a quienes podía molestarles, con tiempo suficiente para maquillarme con calma y retocarme una y otra vez, luego del llanto que no podía contener.


Por alguna tonta razón, me sentía más protegida de la mirada de los vecinos de camino, que esos buscadores de tesoros nazales, cuando en verdad lo que deben haber visto es una mujer de cuarenta, cantando con fuerza, llorando con pena, fumando con ansiedad, tapando ojeras con maquillaje y claramente más concentrada en sí que en el destino del viaje.



La crisis de los cuarenta la viví en el auto. Qué bueno que ya voy acercándome a los cuarenta y cinco.....

jueves, 20 de agosto de 2009

JURO QUE NO ES UN POEMA


Cada vez que te veo, me pregunto si habrá una próxima.


En qué momento tendré que llevarme las lágrimas que descansan en mi almohada,

cuándo mis risas dejarán las llaves sobre la mesa del comedor,

cuándo mis ropas del estante se cambiarán a aquella gaveta en que yacen, además, recuerdos de amores pasados,

cuando mis collares olvidados perderán su significado junto a otros anillos, colgantes, cajitas con cintas verdes

cuándo empezaré a leer poemas etiquetados para otra mariposa,

en qué momento tus olvidos me incluirán entre la vaga conciencia de lo pendiente

miércoles, 19 de agosto de 2009

PERVERSIONES


Desde la primera vez que
/te ví/
saciando a cabezazos tu sed
/de luz/
todas mis viejas perversiones pasaron a ser
/cosa del pasado/

Menos mal que
/la lepidopterofilia/
no se considera
/delito/

Aún

Obsequio de Argonauta Callejero, palabrista, exclusivo para Mariposas Túrsidas